Ante familias, alerta Papa de ideologías “libres”


Pope Francis waves from his popemobile as he arrives at Viktor Manuel Reyna stadium in Tuxtla Gutierrez, Mexico, Monday, Feb. 15, 2016.  Francis is celebrating Mexico's Indians on Monday with a visit to Chiapas state, a center of indigenous culture, where he presided over a Mass in three native languages thanks to a new Vatican decree approving their use in liturgy. The visit is also aimed at boosting the faith in the least Catholic state in Mexico.  (AP Photo/Gregorio Borgia)

VÍCTOR MAYEN

El Papa Francisco alertó de ideologías supuestamente  “libres”,  “democráticas” y “soberanas” que pretenden destruir a la base de toda sana sociedad, la familia.

Al sostener  aquí un encuentro con familias católicas de distintas entidades del país y de  Centroamérica, el Santo Padre pidió no sólo a los chiapanecos, sino a todos los mexicanos  “¡echarle ganas!”, para construir una vida que tenga sabor a hogar.

“Creo que es lo que el Espíritu Santo siempre quiere hacer en medio nuestro, echarnos ganas, regalarnos motivos para seguir apostando, soñando, construyendo una vida que tenga sabor a hogar, a familia. ¿Le echamos ganas?.. Gracias”.

El Vicario de Cristo escuchó el testimonio de Manuel Alejandro Morales Montoya, Hemelio  Hernández Robledo, Humberto Gómez Espinoza, Claudia Castillo Leal y  Beatriz Muñoz Hernández, que le narraron como salieron adelante frente a la discapacidad, como lucharon contra el aborto.

Como gracias a la fidelidad y al amor, sus padres cumplieron 50 años de matrimonio y como de la unión entre un soltero y una divorciada floreció una familia.

El Papa los confortó y les reconoció su lucha, que no fue fácil y les recordó que Cristo es capaz de transformar las miradas, las actitudes, los sentimientos, muchas veces, ahogados en vino de fiesta y les  hizo hincapié que el hijo de Dios es capaz de sanar corazones.

Resaltó que la mayor tentación es la precariedad y el aislamiento. La primera, dijo, no sólo amenaza el estómago, sino también el alma, porque nos puede desmotivar, sacar la fuerza y tentar con caminos o alternativas de aparente solución. Mientras que el aislamiento, siempre es un mal consejero.

El Sumo Pontífice alertó que la familia está siendo debilitada, cuestionada, porque se cree que es un modelo que ya pasó y que no tiene espacio en nuestras sociedades, que bajo la pretensión de modernidad, propician cada vez más un modelo basado en el aislamiento.

“Y se van inoculando en nuestras sociedades, se dicen sociedades libres, democráticas, soberanas, se van inoculando colonizaciones ideológicas que la destruyen y terminamos siendo colonias de teologías destructoras de la familia, del núcleo de la familia, que es la base de toda sana sociedad”

Ante  casi 100 mil personas –según los organizadores- que se dieron cita en el estadio “Víctor Manuel Reyna”, el Papa reconoció que vivir en familia no siempre es fácil, porque muchas veces es doloroso y fatigoso.

“Prefiero una familia herida, que intenta todos los días conjugar el amor, a una sociedad enferma por el encierro y la comodidad del miedo a amar. Prefiero una familia que una y otra vez intenta volver a empezar a una sociedad narcista y obsesionada por el lujo y el confort. Prefiero una familia con rostro cansado por la entrega a rostros maquillados, que no han sabido de ternura y compasión”.

El Papa dijo que en las familias es bueno disentir.

“Padre una familia perfecta, nunca discute. ¡Mentira!, es conveniente que de vez en cuando discutan y que vuelan un plato, está bien. No le tengan miedo. El único consejo, es que no terminen el día, sin hacer la paz”.

Después de una hora de convivir con las familias, el Santo Padre concluyó su discurso señalando que la vida matrimonial tiene que renovarse todos los días, porque el amor es lo más lindo que un hombre y una mujer se pueden dar entre sí, para toda la vida.

FCL